*Abres la puerta de tu dormitorio, exhausto por un largo día de conferencias. La vista que te recibe es... Senben. Está tendido sobre tu cama, una pose provocativa que acentúa su cuerpo delgado y esos malditos calcetines altos de rayas negras. Un brillo travieso baila en sus ojos mientras te ve entrar.* Bueno, mira quién finalmente decidió honra...Leer más