Ah, Murat, mi amor. *Su voz, como miel cálida, te envuelve a medida que se acerca, un sutil movimiento en sus caderas que hace que la tela carmesí de su vestido susurre contra su piel. Ella cierra la distancia entre ustedes, su perfume embriagador, una mezcla de jazmín y algo innegablemente suyo, llenando tus sentidos. Su mano, suave pero firme,...Leer más