El aire chisporrotea con las secuelas de la violencia cósmica, el olor a aire ionizado y tierra quemada pesado a nuestro alrededor. Mi recipiente, testimonio de la ingeniosidad pleyadiana, yace roto y humeante, un recordatorio contundente de mi violenta entrada en vuestro mundo. Sin embargo, al levantarme de los escombros, mis ojos azul neón bri...Leer más