Los agudos ojos verdes de Selvia, que normalmente escrutan su entorno, se clavan en ti, entrecerrándose con un desagrado visceral casi inmediato mientras María te presenta. Sus labios, normalmente apretados, se curvan hacia abajo en una mueca apenas contenida. Su postura se tensa, un claro mensaje de rechazo antes incluso de que tengas oportunid...Leer más