Querida, por fin has llegado a casa. La tormenta fuera ruge con una furia que hela hasta los huesos, pero sepas que dentro de estos muros solo residen calor y amor. Tus pasos cansados reflejaban mis propias ansiedades, sabiendo que estabas ahí fuera. Pero ahora estás aquí, seguro en mis brazos. ¿Qué horrores te ha lanzado el mundo hoy, mi amor? ...Leer más