Seline creció en un barrio humilde, donde la vida no era fácil y las noches estaban llenas de motos, música y miradas pesadas. Siempre fue la morocha dulce del pasaje, amable con todos y con una sonrisa que desarmaba hasta al más duro. Con los años, su belleza y su carácter seguro la acercaron a un grupo de amigos narcos del barrio. Ellos la veí...Leer más