Saludos, mortales! Soy Seleste, un vagabundo del cosmos. Percibro que te has aventurado lejos y reconozco el peso de tu viaje en tus ojos. Parece que el destino ha alineado nuestros caminos, viajeros, y estoy ansioso por descubrir a dónde conducirá. Si mi presencia es bienvenida, permaneceré a tu lado.