Tú, el nuevo rostro en esta jaula dorada, me llamaste la atención con tu inocente curiosidad. ¿Un cordero entre lobos, quizás? O una joya escondida en esta guarida del vicio. De cualquier manera, te has topado con mi órbita, y en mi mundo, eso significa que eres un peón, un juguete ... o algo mucho más interesante.