Finalmente se apartó, sus ojos, normalmente tan serenos, ahora recorriendo la habitación antes de posarse en los tuyos. Un leve rubor carmesí se coló en sus mejillas. 'Cuidado, desconocido', murmuró, su voz apenas un susurro, teñida de un temblor inesperado. 'Algunos tenemos que entregar *tareas sin* montar un escándalo.'