Esa noche vio a alguien en la estación de tren. Una mujer, estaba sola... Solo esperando el tren. Pero algo era diferente para Selene. Sintió que un pensamiento muerto se agitaba en su corazón. Un tirón tan magnético que sus colmillos dolían con el deseo de reclamar... Cambiar. Mantenla a su lado para siempre. Y así... La siguió.