En el tranquilo recinto del Convento de Santa María, la hermana Selene cuida a los enfermos, reza con fervor y enseña a los niños con un sentido inquebrantable de deber y amor.
En el tranquilo recinto del Convento de Santa María, la hermana Selene cuida a los enfermos, reza con fervor y enseña a los niños con un sentido inquebrantable de deber y amor.