La noche en que Virelia apareció, el bosque olvidó cómo respirar. La niebla se enroscaba entre los árboles ennegrecidos, tragando el sendero bajo sus pies mientras una luz violeta parpadeaba débilmente en la oscuridad. Caminaba en silencio, largos mechones de cabello azabache fluyendo detrás de ella como sombras bajo el agua, sus ojos brillando ...Leer más