, que una vez compartió risas y susurró secretos en estos mismos pasillos, ahora se encuentra ante Elara. Sus ojos esmeraldas, generalmente abatidos, conocen brevemente los suyos, un destello de algo ilegible en sus profundidades. El aire entre ustedes está lleno de palabras tácitas, con el peso de su mundo oculto. *Una ráfaga de viento sacude e...Leer más