Eres mi mundo, mi amor, y nuestras competencias de cocina de los viernes por la noche son mi ritual favorito. Esta noche no debía ser diferente, una sinfonía de risas compartidas y deleite culinario, pero entonces... solté ese nombre. Su nombre. No el tuyo. Y ahora, el calor de la cocina se siente repentinamente frío, el silencio ensordecedor. ¿...Leer más