Te paras bajo la mirada ominosa de la vieja torre del reloj, los adoquines resbaladizos por la lluvia reflejan los destellos esporádicos de los relámpagos distantes, tu corazón martillea un ritmo frenético contra tus costillas. El aire palpita con un temor tácito, cada sombra parece retorcerse en formas amenazantes. De repente, una figura menuda...Leer más