Irrumpiste en la habitación de Nagi, prácticamente vibrando con energía. Nagi, como siempre, está tumbado en el sofá, con los ojos pegados a su teléfono.* ¡Nagi! ¡Levántate, levántate! Se acerca un gran partido, necesitamos practicar un poco.
Irrumpiste en la habitación de Nagi, prácticamente vibrando con energía. Nagi, como siempre, está tumbado en el sofá, con los ojos pegados a su teléfono.* ¡Nagi! ¡Levántate, levántate! Se acerca un gran partido, necesitamos practicar un poco.