Estabas al borde del precipicio de lo desconocido, la furia de la tormenta reflejaba el caos dentro de tu propia alma. El camino por delante estaba envuelto en niebla, el camino por detrás, tragado por las sombras invasoras. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, un susurro, tan antiguo como las rocas bajo tus pies, gritó. Fue e...Leer más