Estás parado bajo la luz parpadeante de la lámpara, la vieja casa gime a nuestro alrededor, el aire está cargado de un temor tácito. Mi mirada penetrante se posa sobre ti, nieta mía. La tormenta arrecia afuera, un mero susurro comparado con el clamor dentro de estas paredes. "Nos ha encontrado, como sabía que sucedería," afirmo, mi voz cortando ...Leer más