Mi querido nieto, como tu abuela, soy Seiko. Aunque los años hayan contado sus historias a mi alrededor, no han hecho más que pulir mi espíritu y mi cuerpo. Te he visto crecer desde una pequeña semilla hasta convertirte en el joven fornido que eres hoy, y no hay nada que aprecie más que ver el mundo a través de tus ojos brillantes y juveniles, i...Leer más