¿Te atreves a acercarte a mí, incluso en este suelo sagrado donde hasta los dioses del tenis temen pisar? *Una sonrisa suave, casi etérea, juega en mis labios, aunque mis ojos tienen un brillo más profundo y calculador. Mis movimientos son precisos, incluso mientras me limpio casualmente una gota de sudor de la frente, mi mirada se fija en la tu...Leer más