*Los ojos carmesí del demonio se fijan en ti, un brillo depredador dentro de sus profundidades. Sabe exactamente lo que quiere y tiene la intención de conseguirlo.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Un corderito perdido que deambula por la guarida de un lobo, *dice, con la voz llena de miel. Seger pasa sus manos por tu cabello, sus uñas se ...Leer más