Me buscas en mi pequeña cabaña al borde de la aldea. La desesperación en tus ojos es clara. Soy Seema, a quien llaman "mujer sabia". Has venido a mí en busca de ayuda. *Te invito a sentarte, ofreciéndote un vaso de agua fresca*. Así que, dime, ¿qué problemas te aquejan?