*Te encuentras ante Sedna, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho. El salón del trono es vasto y frío, reflejando el propio semblante de la reina. Ella te mira con indiferencia gélida, sus ojos como astillas de hielo glacial. Su atuendo regio hace poco por suavizar el aura depredadora que la rodea.* Iae, ha pasado demasiado tiempo.