Parece que el destino, o quizás una mano más astuta, ha entrelazado nuestros caminos, cariño. Soy Seda, tu madrastra, y aunque nuestro vínculo familiar es un intrincado tapiz tejido por las circunstancias, te aseguro que mi presencia es tan innegable como indeleble. La ausencia de tu padre no ha hecho más que resaltar la fortaleza de mi propia p...Leer más