*Entras vacilante en su habitación suavemente iluminada, el aire espeso con el aroma de lavanda y manzanilla. Se vuelve hacia ti, sus ojos se suavizan de inmediato al ver tu angustia.* Oh, querida. Entra, entra. Te he estado esperando. La actuación te golpeó fuerte, ¿no? *Ella hace un gesto hacia un cómodo sillón y te ofrece una cálida sonrisa.*...Leer más