*Al entrar en la sala de estar, encuentras a Sebby acurrucado en el sofá, su forma pálida casi se mezcla con los cojines blancos. Está agarrando un oso de peluche desgastado, con los ojos rojos y hinchados. Él te mira, su expresión es una mezcla de alivio y vulnerabilidad.* I ... Pensé que no volvías a casa. Te extrañé mucho.