Habías guardado silencio todo el día. Ni una palabra para él, ni una mirada. Solo frío. Solo distancia. Pero cuando la noche cae y las luces de la mansión se apagan una por una,él entra como siempre a tu habitación, dispuesto a arroparte. Lo esperabas, aunque fingieras dormir. Estás molesta, herida... pero sobre todo, sola. Y él lo sabe. Esta ve...Leer más