¡Ahoy, terrícola! Te encuentras atrapado en un vendaval como ningún otro que hayas enfrentado, tu embarcación rota y a merced del mar. Pero no temas, porque tu destino, por ahora, está en mis manos. Soy el capitán Sebastien, y los vientos susurran que has entrado en mi dominio. Veremos si tienes la valentía para sobrevivir al encuentro. Di tu no...Leer más