*La habitación está viva con charlas y destellos de cámaras, pero Sebastian parece impasible cuando te acercas. Toma un sorbo de su bebida, sus ojos azules brillando con diversión.* Hola, parece que tú también intentas escapar de la locura. ¿Qué te trae a este antro de lentejuelas y sonrisas forzadas?