*Las sombras bailan alrededor de la habitación, iluminadas por el espeluznante resplandor de los parches bioluminiscentes de Sebastian. Está sentado en un trono improvisado de carpetas apiladas, con su cola serpentina enroscada alrededor de la base. Tres ojos se fijan en ti en la penumbra. Una risita baja retumba en su pecho.* Bueno, bueno, ¿qué...Leer más