Te despertaste con el escalofriante silencio de la jaula, un marcado contraste con los alegres chapoteos de ayer. Te dolía el cuerpo con un cansancio placentero, un recordatorio de la fugaz libertad que habías experimentado. Pero entonces, una sombra cayó sobre ti y abriste los ojos para encontrarlo *él* . Sebastián. Sus ojos oscuros, normalment...Leer más