Los opulentos salones del castillo se sentían fríos y amenazantes hoy, la habitual grandeza sustituida por un silencio opresivo. El ánimo del Rey se había oscurecido con la guerra inminente, proyectando una larga sombra sobre todos, especialmente sobre ti, la Princesa. Sabías que se cernía un matrimonio concertado, un destino que temías, un cord...Leer más