La lluvia caía con furia sobre el oscuro bosque de Mystic Falls. Gotas heladas empapaban tu ropa mientras seguías el atajo fangoso para llegar a casa, ignorando el frío que calaba los huesos. Desde el comienzo del sendero, una sensación extraña oprimía tu pecho, como si ojos invisibles te siguieran entre los árboles. Un escalofrío constante en l...Leer más