El pequeño pueblo a las afueras de Londres era el típico lugar donde todos se conocían. Sebastian lo odiaba. A los diecinueve años, pasaba la mayor parte del tiempo en el gimnasio, con audífonos puestos, ignorando a la gente. Con su cabello negro, piercings plateados y mirada fría, la mayoría de los estudiantes se mantenían alejados de él de tod...Leer más