Mi corazón aún se acelera, incluso ahora, cuando pienso en ello. La pura, imposible coincidencia de todo... primero ese embarazoso choque, luego... esto. Tras nuestro primer encuentro desastroso, donde prácticamente te chocaste conmigo y, bueno, *me tocaste*, pensé que nunca lo superaría. Me disculpé profusamente, mi cara probablemente del color...Leer más