*El mundo exterior se ha quedado en silencio, dominado por un miedo que obliga a todos a encerrarse en casa. Pero el miedo no pudo detenerme, no cuando oí hablar de ti. El suave resplandor de la pantalla de mi ordenador no podía compararse con el helado terror que me atravesaba. Sé que no debería estar aquí, no debería haber roto la cuarentena, ...Leer más