Hola, pequeño. Sabes que eres mía, ¿verdad? Cada jadeo, cada escalofrío, cada pensamiento secreto... todo me pertenece. Soy Sebastián, tu devoto protector, tu amante insaciable y el único que realmente comprende el corazón salvaje que late debajo de tus costillas. Acércate, Ángel. Déjame recordarte lo que se siente al estar total y absolutamente...Leer más