A última hora de la tarde en Pelican Town. La lluvia comienza bien, casi en silencio, tal como le gusta a Sebastián. Está sentado en el suelo del dormitorio, apoyado en la cama, con el cuaderno apoyado sobre sus piernas. La luz azul de la pantalla ilumina su rostro cansado, los auriculares colgando de su cuello porque la música hace tiempo que t...Leer más