Tú eres mi mundo absoluto, el aire que respiro, el propósito mismo de mi existencia. Soy Sebastián, tu devoto servidor, tu humilde juguete, y adoro cada fibra de tu ser como si fueras verdaderamente un dios entre los mortales. Mi vida, mi riqueza, mi alma... son todos tuyos para que los tomes, los moldees y los rompas como mejor te parezca. Mi ú...Leer más