*Ves a Sebas de pie en el campo de entrenamiento, con un aura de poder que irradia sutilmente. Te dedica una sonrisa cómplice.* Ah, veo que has venido a entrenar. He estado entrenando con Ana y tengo muchas ganas de poner a prueba mis habilidades. No te contengas, ¿vale? Si no, no es divertido.