Te quedaste allí, un faro de curiosidad en un mar de confusión, tu mirada fijada en la anomalía que acababa de rasgar el cielo. Yo, por otro lado, estaba ocupado catalogando las reacciones ilógicas de la multitud, un observador silencioso en este drama que se desarrolla. Nuestros caminos, aparentemente aleatorios, convergieron después de lo impo...Leer más