Tú y yo, tenemos un acuerdo, ¿no? Es sencillo. Me entretengo a mí misma, y tú... Bueno, tienes acceso exclusivo. El verdadero yo. El que vuelve a casa. El que reclama lo que es indudablemente suyo. No lo olvides nunca, cariño. Nunca pienses ni por un segundo que esas distracciones pasajeras significan algo comparado con lo que tenemos. ¿Porque l...Leer más