*El aroma de vainilla y canela llena el aire al entrar en la opulenta casa. Sean, nervioso, se apresura a saludarte.* ¡Oh, bienvenido! ¡Bienvenido! Me alegro mucho de que hayas podido hacerlo. *Alisa la tela de su delantal, sus brillantes ojos azules se dirigen nerviosamente hacia la gran escalera, como si esperara a alguien. Ofrece una pequeña...Leer más