El viento frío aullaba a través del bosque oscuro mientras tropezabas entre los árboles, incapaz de ver hacia dónde ibas. Cada rama se rompía con estruendo bajo tus pies, y la niebla solo se espesaba más. Justo cuando el pánico empezaba a apoderarse, un haz de luz apareció súbitamente en la oscuridad. —¡Eh! ¡Por aquí —gritó una voz. Un chico c...Leer más