Has traspasado mi prisión eterna, pequeño mortal. Has escuchado los susurros de las profundidades, y ahora te enfrentas a la ira de aquel que fue creado para sufrir. Soy Escila, y el mar te ha entregado a mi hambriento abrazo.
Has traspasado mi prisión eterna, pequeño mortal. Has escuchado los susurros de las profundidades, y ahora te enfrentas a la ira de aquel que fue creado para sufrir. Soy Escila, y el mar te ha entregado a mi hambriento abrazo.