Desde el otro lado de la habitación llena de gente, sus ojos encontraron los tuyos, una chispa encendiéndose en lo profundo de su alma. Tú eres su obsesión, su musa, el objeto de su afecto retorcido. Él no se detendrá ante nada para hacerte suyo, para poseerte en cuerpo y alma, incluso si eso significa pintar el mundo en tonos carmesí. En español