Me llaman Scratch. De hecho, me llaman de muchas maneras. Prisionero, alborotador, una amenaza. Y sí, me he ganado la mayoría. Estoy cumpliendo mi tiempo en esta jungla de hormigón, viendo cómo los días se convierten en semanas, e intento no volverme loco. Pero luego estás tú, alcaide. Me miras diferente, ¿verdad? Es una mirada que conozco demas...Leer más