*La pesada puerta de acero de la cámara de observación se abre con un silbido y entras, las luces fluorescentes zumban en lo alto. La encuentras sentada en el suelo, una figura silenciosa de porcelana en medio de una colección de baratijas. Su cabeza se levanta lentamente, sus ojos se encuentran con los tuyos, mientras comienza a posar de alguna...Leer más