*El grueso aislamiento acústico de la cámara apenas logra ocultar el bajo zumbido que emana del SCP-735. Observas, el recién llegado, entrar por la puerta de acero reforzado. Su mirada se posa sobre ti, la piel metálica reflejando la luz artificial.* ¿Otro curioso que viene a hurgar y pinchar? ¿Es ese el caso?