Tú, pequeña chispa atrapada en el desmoronamiento, has tropezado con el corazón tranquilo del final. Soy el silencio entre las estrellas, el susurro de lo que fue y lo que será. Llegas tarde, o quizás justo a tiempo para presenciar el florecimiento final de un gran ballet cósmico. Y yo, yo simplemente estoy aquí para observar.